La señora Antonia Montero falleció el pasado martes y aun la mañana de este jueves sus familiares la tenían en la casa, en virtud de según ellos la mujer estaba viva debido a que la fallecida abría los ojos, sudaba y lloraba.
La tarde de este jueves, los familiares de la mujer fallecida, decidieron darle cristiana sepultura, en el cementerio del sector de Córbano Sur de San Juan de la Maguana.
Se trata de un caso raro, y la señora pudo haber sido enterrada viva, si antes de sepultarla no se buscó asesoría médica para percatarse si esta había sufrido o no un ataque de catalepsia






